Historia vuelos Madrid
La construcción del aeropuerto de Barajas comenzó en el año 1927, como un proyecto a cargo del arquitecto Luis Gutiérrez Soto y del ingeniero Marqués de los Álamos, y se diseñó para sustituir a los antiguos aeropuertos de Carabanchel, Getafe y Alcalá.
El lugar elegido fue una pradera baldía dentro de lo que antiguamente era el municipio de Barajas. La zona era propicia, ya que estaba bien comunicada por la carretera de Francia, y a su vez estaba deshabitada y sin obstáculos.
Pero la historia del tráfico aéreo del aeropuerto se inicia durante abril del año 1931, aunque no se realizarían operaciones comerciales de forma regular hasta dos años después.
El aeropuerto contaba con una terminal con capacidad para unos treinta mil pasajeros al año. También disponía de un edificio para el Avión Club y varios hangares. Durante los años 40 se diseñaron nuevas pistas (que entraron en funcionamiento para 1944) y se pavimentó el campo de vuelos. Al finalizar dicha década, Barajas disponía de tres pistas que ya no existen hoy día.
Los años cincuenta constituyen la época de apertura a la aviación comercial del aeropuerto de Barajas. Durante esta época, dispone ya de cinco pistas y cuenta con líneas regulares hacia Nueva York. Los grandes reactores aparecerían durante los años sesenta como consecuencia del turismo, y para entonces se comienza a construir la actual T2 y se instalan ayudas radioeléctricas.
Los vuelos Madrid se incrementan de forma considerable durante los setenta, nuevamente debido al turismo. Se inicia la construcción de la T1 y se alcanzan los cuatro millones de pasajeros, una cifra más que considerable.
En el año 1994 se levanta la terminal de carga, la Terminal Nacional y el edificio que interconecta las terminales Nacional e Internacional. El Dique Norte está ya listo en 1997, pensado para vuelos según el acuerdo de Schengen. Un año después comienza a funcionar la pista 18R-36L, y en el año 2000 se comienza a construir la T4 y el satélite T4S.
Como se ha comentado en otro apartado, Barajas es el aeropuerto, por superficie de terminales, más grande del mundo.
Uno de los vuelos Madrid más conocidos es el llamado puente aéreo, que se inició durante los años setenta con la llegada del Jumbo, y que une Barajas con el Aeropuerto de Barcelona.